Palop se disfrazó de héroe en Glasgow

La final de la Copa UEFA que tuvimos posibilidad de ver, sin dudas no se nos va a olvidar nunca más en nuestras vidas.
Fue impresionante. Pasando desde el colorido que las dos parcialidades le daban desde las graderías hasta la definición agónica que tuvo.
El partido comenzó muy dinámico, con los nervios típicos de una final. A los 18 minutos de juego, el Sevilla pegó primero gracias a un tanto convertido por Adriano, luego de una formidable asistencia del portero Andrés Palop. La alegría duró poco en tiendas sevillistas, ya que tras una notable jugada personal, el notable volante zurdo Albert Riera, puso el empate luego de que su remate se desviara en un futbolista contrario. Luego de ese tanto, el juego cayó un poco. No hubo muchas chances de gol, y se fueron al descanso con la paridad en un gol.
A los pocos minutos de haber comenzado el segundo tiempo, los periquitos se quedaron con un hombre menos dentro del terreno de juego, ya que Moisés Hurtado fue expulsado luego de ver la segunda amarilla. A partir de ahí, el partido cambió, fue otro. El Sevilla tomó la iniciativa y comenzó a atacar de manera insistente la valla defendida por Iraizoz. Los últimos diez minutos, fueron de sufrimiento puro para el Espanyol, que estaba completamente asediado por un Sevilla que perdió claras opciones de gol, sobre todo de la mano de Kanoute. El Espanyol estaba esperando la llegada al tiempo extra para poder respirar un poco. El partido en los 90 minutos finalizó con empate a un gol, aunque hay que decir que mereció ganarlo el Sevilla.
Comenzaba el primer tiempo suplementario. Todo seguía de la misma forma que había culminado el partido, con el Sevilla atacando y el Espanyol defendiendo y esperando un contragolpe. Cuando se cumplían los 15 minutos del primer tiempo reglamentario, apareció el gran goleador francés, Kanoute, para decretar el segundo tanto, que dejaba a su equipo a tan solo 15 minutos de la gloria.
En el comienzo del segundo alargue, el Espanyol salió a buscar con todo el gol del empate que le diera la posibilidad de ir a los penales. Este gol no se vislumbraba por ningún lado, al contrario, el Sevilla estuvo a punto de aumentar la cuenta y de liquidar el partido. Pero a falta de cinco minutos para que se terminara todo, apareció el cuestionado futbolista brasileño Jonatas, quién con un notable derechazo, puso la pelota en el palo izquierdo de Palop, marcando de esta forma el hazañoso gol del empate. La locura era total, nadie podía creer como el Espanyol tan diezmado podía haber empatado el partido. La final culminó con empate a dos, por lo que hubo que ir a definir desde los once pasos.
En la definición por penaltis, surgió la gran figura del portero del Sevilla, Andrés Palop, quién paro tres de los cuatro penales que los futbolistas del Espanyol le ejecutaron. Para los periquitos, solo marcó el uruguayo Pandiani. Un muy buen triunfo del Sevilla, que logra el bi campeonato de la UEFA. Igualmente no podemos dejar de destacar el gran papel hecho por el Espanyol, que mostró tener rebeldía en los momentos más adversos.
Tags: Andres Palop, Copa Uefa, Espanyol, Kanoute, Sevilla, Walter Pandiani.
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